





Medimos tiempo de estancia voluntaria, número de visitas improvisadas, facilidad para iniciar actividades y niveles de ruido percibido. Indicadores simples, repetibles y humanos. Si suben las risas y baja el estrés de ordenar, la sala está funcionando como debería: sosteniendo la vida que sucede.
Medimos tiempo de estancia voluntaria, número de visitas improvisadas, facilidad para iniciar actividades y niveles de ruido percibido. Indicadores simples, repetibles y humanos. Si suben las risas y baja el estrés de ordenar, la sala está funcionando como debería: sosteniendo la vida que sucede.
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