





Participa en una breve encuesta que nos ayuda a priorizar mejoras reales: ¿qué estación te frena?, ¿qué cruce te desespera?, ¿qué señal necesitarías en el pase? Con tus respuestas, diseñamos plantillas específicas para cocinas como la tuya. Publicaremos resultados agregados, respetando privacidad, y proponiendo pruebas basadas en datos, no ocurrencias. Tu voz se convierte en la brújula que orienta próximos experimentos, evitando soluciones bonitas pero inútiles en la tensión del servicio diario y demandante.
¿Quieres ensayar nuevas funciones antes que nadie? Únete al programa de pruebas. Te apoyamos con sesiones remotas, checklists y métricas. A cambio, buscamos feedback honesto, videos cortos del flujo y decisiones que hayas tomado gracias a la simulación. Con tu permiso, convertiremos tu experiencia en recursos abiertos para la comunidad. Así, aceleramos aprendizajes cruzados y evitamos que cada cocina descubra sola lo mismo, multiplicando el impacto positivo en tiempos, bienestar y consistencia diaria tangible.
Publicaremos relatos de cocinas que transformaron su día a día con pequeños cambios guiados por AR: cómo un giro de mesa liberó la puerta del horno, cómo un color evitó confusiones, cómo una advertencia salvó una salsa. Estos relatos, con datos y contexto, inspiran y aterrizan ideas. Invita a tu equipo a leerlos y proponer ajustes. Juntos, traduciremos aprendizajes en mejoras accionables que respeten tu identidad y hagan del servicio una coreografía más segura, ágil y amable.